Ante a la creciente preocupación en América Latina por la infancia, se hace necesario reconocer cómo se ha constituido en el pasado y en el presente sus condiciones de existencia, su desarrollo y educación y cómo han surgido nuevos significados, nuevas narrativas, representaciones e imaginarios en los discursos sociales, culturales, políticos y económicos con características propias y diversas, que han convertido a los niños y las niñas en actores y sujetos de la historia, agentes de política y en sujetos participativos. Colocar a la infancia en clave de tiempo histórico es una acción necesaria para poder coadyuvar desde la academia a comprender, interpretar y porque no, proponer acciones que permitan superar las condiciones de vida que perpetúan la vulneración de sus derechos.
